Reflexiones de una noche fría

Esta noche tan fría ha dado paso a mi nostalgia guardada en lo más hondo de mi alma.
Me he sorprendido como una acción tan simple ha desencadenado en mi mente tales pensamientos.
No sería feliz
Me he dicho luego de pensarlo bien, pero al mismo tiempo recordé que en esta vida uno no puede andar dándose de juez y asegurando cosas como si de la verdad fuese dueño. Así que tome el valor para retractarme diciendo.
A lo mejor no hubiese sido feliz. Piénsalo, salgo tarde de la oficina porque se me da la gana de trabajar más hoy por la noche para no dejar pendiente en la mañana siguiente. Me retiro directo a casa porque deseo, y si me llamara Alessandra te aseguro que iría con ella quizá a beber algo.
El frío atravesaba mi piel y llegaba a mis huesos haciéndome tiritar y anhelar un abrazo cálido. La mente no da ni un respiro, no importa cuanto te esfuerces, ella siempre va a querer pensar apenas haya lugar.
No, no iba a lograrlo.
¿qué hubiera pasado si hubiésemos estado juntos?
Ya te lo digo, ahora mismo me estarías llamando reclamando porqué estoy tan tarde.
Hubieses hecho enojo porque no se cocinar o porque no salió como te gustaba. Si quería verme con Ale' me hubieses cuestionado y en el peor de los casos quitarme el habla.
Tendría que levantarme temprano a hacerte el desayuno y el almuerzo para que lleves a oficina o bueno mínimo el desayuno. Lo del almuerzo o planchar tu ropa son detalles que demuestran cariño pero que sé que tú solo puedes hacerlo.
No, simplemente no podría haber resultado bien.
El semáforo estaba en rojo, era tiempo de cruzara más no poder. Correr ayudaría a poder obtener algo de calor ¡Ay! Pero cómo dolía "Khor", la zona abdominal denominada así por Karina la instructora del yoga. El cielo nublado me pareció infinito, quería llegar a casa para poder descansar de tanto frío.
Tengo el alma congelada y la mente a mil por hora
No, no es que me cueste hacerle atenderlo con tantos detalles, de hecho la que yo era en ese entonces hubiera sacrificado todo por verlo feliz, con su sonrisa me bastaba. Con sus caricias me moría en plena alegría. Es raro, se que aún siendo la de antes no hubiera sido feliz, pero a la vez si lo hubiera sido porque para ella felicidad era verlo sonreír.
¿complicado cierto?
Suerte que se fue y me dejó, con dolor infinito que cargo hasta ahora aprendí a ser libre. Me hubiera gustado, en ese entonces, ser la que tú deseabas. Pero la vida me enseñó una cosa:
El tiempo se encarga de dar las respuestas que buscábamos y de acomodar todo en su lugar.
¿Que si te amo?
Te amé mucho más que a mí misma. Sí te amo, quizá no igual que antes, pero te amo.
Pero ¿sabes? También me amo y mucho más que a ti ahora.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo jodido de AMAR

¿Has escuchado de la flor de loto?

¿Una taza de café?