Lo que aprendí en AMORir: Mi Presente
Todos tenemos privilegios, en distintas áreas pero los tenemos, ninguno es mas que otro. Suelta la idea de ser víctima del todo.
Amo escribir, crear historias con personajes es algo que me divierte y entretiene. Muchas personas dicen que se me da bien hablar, decían: "Me gusta como cuentas tus cosas como monólogo a detalle y ni te importa si respondo tarde o no respondo, tienes un gran talento con ello". Amo dedicarme a la imagen personal, porque ayudo a otras personas a sentirse bien con el estilo que eligen y más seguras con los colores que usar al vestirse. Amo cantar, aunque no creo hacerlo super bien, siento que si le pongo empeño podría llegar a hacerlo.
De hecho estas cosas son las que más me agradan y que me gustaría desarrollar mas. Estos serían mis "privilegios", muy distintos a los que tienen los demás y feliz por ellos. Debo concentrarme en desarrollarlos y utilizarlos a mi favor y al de la sociedad. Creo que poner el talento que Dios nos pudo dar al servicio de alguien más, es lo más maravilloso que podemos hacer.
El despojarme de la idea o el sentir de ser víctima de todos y todo lo que me sucede es una decisión y acción diaria en mi vida. Muchas veces tardo en darme cuenta de cuándo lo estoy siendo, pero mi objetivo es ser un poco más consciente cada vez y que al identificarlo poder soltarlo y asumir con amor todo.
Todos tenemos un avatar con un contrincante diseñado a la medida. Todos podríamos hacer algo increíble de la vida, pero tienes que salir de la víctima, eso implica responsabilidad y como eso siempre tratamos de evadir, entonces nos boicoteamos.
Hace unos días me senté y escribí todo lo que amaba de mi cuerpo. Descubrí que tenía cosas muy buenas que disfrutaba mucho y poco a poco dejé de sentir que necesitaba el cuerpo perfecto. Entender que no tengo por qué compararme con otra persona, fue revelador. Algo que suena tan obvio pero que nunca interioricé. Sí, mi cuerpo es imperfecto a comparación del estándar social, bajita y algo fofa con unos rollitos pequeños. Aún así me encanto, sí quiero cambiar y quiero mejorar mi "contenedor", pero no perseguiré un "cuerpo perfecto". Haré ejercicio solo por el hecho de sentirme con más energía y como reto personal. Comeré más saludable, pero porque creo merecer ese estilo de vida.
Prestaré mayor atención a lo que me dice mi cuerpo en cuanto a cómo se siente con cada cosa que hago.
Comentarios
Publicar un comentario