Y recordé
Hoy vi a un padre con su hijo, era un señor de treinta y tantos para sus cuarenta, asumo por su apariencia, y su pequeño apenas cinco o seis años. Tan dulce la escena, me recordé las veces que nos imaginaba casados y con un hijo, ya planeado todo, felices. Me hizo sonreír al verte en mi mente corriendo con nuestro hijo al colegio, pero la realidad no es así y tampoco lo será. Es casi imposible romper algunos sueños, y es doloroso verlos quebrados. Quisiera que nada de lo que ya pasó hubiese pasado, por más tonto que suene, ya pasó. Lamento que no se pueda volver el tiempo atrás, y aunque se pudiera no lo haría porque cada cosa que sucede en mi vida es por algo y para que aprenda algo. La vida no me había golpeado lo suficiente como hasta ahora, tú fuiste la estocada final para fulminarme por completo. Pero gracias, de verdad gracias. A pesar de todo el dolor y depresión, ahora puedo empezar de cero tomando en cuenta lo aprendido.